CULTIVAR, CULTIVARSE
Antiguamente, las plantas eran un instrumento de relación entre el hombre y el universo que las rodeaba. Se creaba así un vínculo entre el “alimento” y el “alimentado”, aumentando tanto el conocimiento físico de las plantas y su experiencia práctica, como una conexión profunda de ser a ser, a un nivel más energético. El hombre primitivo, al igual que los demás simios, fue vegetariano al principio, Seguramente conservaba ese instinto gracias al cual los animales salvajes conocen los alimentos que les perjudican. Pero al desarrollar las técnicas de elaboración de armas y de trampas, así como los procesos culinarios, amplió los territorios en los que cazaba. Durante su primera época carnívora continuó alimentándose de plantas silvestres, pero ya no le eran tan familiares como al principio, con lo que más de una vez, las consecuencias debieron ser fatales para los pobres. Por otra parte, debido a los beneficios y daños que de las plantas se derivan, a menudo éstas formaron ...